

Un verdadero festín... Rabia, Celos, Amargura, Cansancio, Esperanza, Lujuria, Amor.
A su lado todo es acción, un no parar, un continuo vaivén.
No quiere dudas.
O sí o no.
O aquí y ahora o nunca.
O es blanco o es negro.
O maravillosamente bien o un desastre.
O no puedo parar de sonreír y dar gracias por haberte encontrado, o te odio porque hayas aparecido en mi vida.
Fuego, pasión, desenfreno, enloquecimiento, insensatez, delirio, fascinación, irracionalidad, antojo, ganas, vicio, obsesión.
Podías haberlo dejado así, y habría terminado como un pequeño lapsus.
Pero tú no querías parar, ¿y qué conseguiste? Una docena de gritos y unos ojos empañados
Y te das la vuelta gritando en silencio un te quiero muy bajito para que nadie lo escuche.
Lo que te pasa es que te acojona que haya alguien ahí fuera dispuesto a ayudarte, a quererte, sí, y te da miedo que de repente descubran que en realidad eres alguien a quien no merece la pena querer.
Que siga apareciendo por detrás tapándome los ojos, que me siga mordiendo, que peleemos por el suelo dando vueltas, que me coja y me suba a la mesa, que mueva mi cama, que siga oliendo tan bien, que aparezca en mi casa de sorpresa, que me bese bajo la lluvia, que no pare de mirarme de esa forma, que me grite y después se ría, que se vuelva loco y me bese, que... que... No sé, que haga todas esas cosas y más durante muchísimo tiempo
Quiero comer, beber, reír, bailar, jugar, follar, dormir, despertar, escribir y leer contigo. Y nadar, mirarnos, abrazarnos, correr, descubrir sitios, ser felices. Querernos.